dissabte, 19 / juliol / 2008

Una generación de chavales

A raíz de este genial anuncio:


Y de su predecesor:

Se me ocurre así, en dos minutos, algunas cosas que definirían a los treintañeros de hoy. Somos la generación que en lugar de móviles, tuvimos walkie-talkies de los transformers, y el lugar de politonos, llaveritos con botones de colores que hacían ruidos. La generación que podía encender la radio sin peligro de encontrar reggaeton o algún triunfito, y escuchar grupos como Modestia Aparte, Terapia Nacional, Objetivo Birmania, o poner el cassette de Rick Astley mientras pensabas "Jo, este llega lejos, ya te digo". La generación más televisiva, que pasaba los veranos viendo series como El coche fantástico, el Halcón Callejero, el Trueno Azul o El gran héroe americano, sin olvidar Galáctica. Los que los sábados por la mañana nos plantábamos delante de la tele a ver ese irrepetible programa llamado La bola de cristal.


Somos la generación que nos acojonamos cuando se presentó el clip de Thriller cierta nochevieja, pero luego tuvimos el valor suficiente para ir al cine a ver pelis de los Hombre G (la excusa era que allí estarian todas las compis del cole...) Somos la generación que pudimos ver que Michael Jackson era negro, Martes y trece eran 3 al principio (¡esas empanadillas de Móstoles!) o que Bruce Willis era un detective con pelo. Somos los que nos dábamos codazos mientras pasaban a cámara lenta el preciso momento en que Sabrina mostraba su arte oculto.

Somos los que en el grupo teníamos colegas que fardaban de tener un vídeo beta en casa (el futuro, nen), las bambas de regreso al futuro o, mejor aún, las Air Jordan. Eso sí, Michael Jordan sigue a dia de hoy sin ser superado, y parece ser que así seguirá siendo.

Todo esto y mucho más es nuestra generación. Y eso no nos lo quita nadie.

4 comentaris:

Irene Moreno ha dit...

�Qu� nostalgia!!!!

Julio Jiménez López ha dit...

Para R.M.

Fué Voltaire quien dijo: "Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo."

Reconozco que he tenido el dedo algo ligero al borrar los últimos comentarios, referentes a un artículo que me han publicado en una revista.

Mal ejemplo. Opino que no se puede defender el derecho a la libertad de expresión sin respetar ese mismo derecho para los demás.

Si he borrado comentarios ha sido, posiblemente, para mantener el espíritu positivo que me llevó a crear este blog. Pero, en ese mismo sentido, si quiero seguir manteniéndolo no puedo sino dejar ejercer esa misma libertad que yo he utilizado en mis escritos.

No obstante, el blog, como cualquier otro, no es imparcial,y de la misma manera que yo eludo insultar en mis artículos, considero que ese elemento, el insulto, es el verdadero limite de dicha libertad de expresión.

Por lo tanto, quiero hacer constar que cualquier comentario que respete ese límite será bienvenido.

Sin acritud...

Roger Morales i Puig ha dit...

Hi havia algun insult en els meus comentaris?

Julio Jiménez López ha dit...

Hola Roger.

Suposava que em podria trobar una resposta així, potser no m'he explicat bé a dalt.

Precissament justifico que la llibertat d'expressió està darrera tant del meu escrit com dels teus comentaris. Precissament perquè en cap cas hi ha cap insult (encara que potser no estàs d'acord, tot i que la intenció no era insultar a ningú al meu article).

Per tant, deixo constància que lo dels insults no anava per tu, sino que era per aclarir aquest tema pels comentaris veniders (de qui sigui).