divendres, 27 de juny de 2008

Triste pero cierto



Tremenda la viñeta que he visto en el blog de MEL: nunca antes había sido tan grande la diferencia entre nacer en Europa o nacer en África. Prácticamente, la diferencia entre la vida y la muerte, además de todas las presunciones que ya se suponen a partir del simple hecho de nacer.
En sus inicios, la antropología fué una herramienta más de los paises colonizadores: conocer para dominar. Esta filosofía, intervencionista, propocionó la justificación ideológica a las potencias europeas para ejercer el dominio político, social, cultural y económico sobre los pueblos nativos y poder así guiarlos en las direcciones específicas.
Sería ingenuo pensar que podía haber sido diferente, pero el contexto no era el actual. Afortunadamente, hoy dia la condición de la disciplina es bien distinta en general, y se puede adoptar una postura (imposible en ese período anterior) de implicación: precisamente los expertos en problemas humanos y cambio social deben tomar parte en las políticas de actuación que afectan a las personas, sea el lugar que sea. Queda tanto por hacer...