dimecres, 11 de juny de 2008

El videojuego de Barcelona

Resulta que al ayuntamiento de ese inmenso plató de cine llamado Barcelona, no le ha gustado la idea de que se realice un videojuego donde un agente secreto ajusta cuentas con la mafia en dicha ciudad (interpretado por Vin Diesel, propietario de la compañía creadora del juego). Por lo tanto, estudian tomar medidas para impedir la próxima comercialización de The Wheelman, alegando su total desacuerdo con la imagen que proyecta de la ciudad.

Al contrario, se desaprovecharía una oportunidad de seguir dando a conocer al exterior esta ciudad a través de un medio que ha superado al cine en beneficios brutos (las ventas de videojuegos superan a las del cine, música y vídeo juntos). Además, otras ciudades ya son protagonistas en infinidad de juegos, y si tienen mala imagen no es precisamente a causa de éstos.

Creo que en el juego a Vin Diesel no le atropella ningún usuario del bicing sobre cualquier acera, ni le dan una vuelta inmensa en taxi o le cobran más en un establecimiento por ser extranjero (eso si ningún trilero lo ha desplumado antes como a muchos otros guiris). Son sólo ejemplos de algo que, a menudo, si que da mala imagen de ciudad. Pero mala de verdad.

Quizás, otros juegos que podrían tener lugar perfectamente en Barcelona serian:
Alerta máxima: Misión llegar con cercanías.
Jungla de Cristal ”Torre Agbar” Edition.
Pánico en el Túnel (del AVE).

1 comentari:

Javi el Fresco ha dit...

Estoy de acuerdo contigo. Hay muchas más cosas que dan mala imagen a una ciudad que la ambientación de un videojuego. Como bien dices, esto último no hace más que darle más publicidad a la ciudad. Quizás el miedo que tienen las autoridades es que haya algún "tarado" que intente emular las peripecias del bueno de Vin Diesel. Bueno, hay que decir que iluminados hay en todas partes, y que siempre tiene que haber un gilipollas, pero meter en el mismo saco a toda la gente adulta que juega a este tipo de juegos me parece exagerado. Lo malo sería que jugasen niños, pero igual de malo sería si la acción se realizara en Barcelona, en París o Nueva York, por decir un ejemplo.