dimarts, 8 de març de 2005

Reflexiones de un ocioso

Las tardes de espera en el dentista, además de ser largas y dolorosas, dan tiempo para pensar... y la oportunidad de escoger entre una amplia oferta editorial: Hola, Lecturas, ¡Que me dices!... y entre todas estas revistas, curiosamente, un cuadernillo llamado “Joves i participació a Catalunya”. Casualmente lo abrí por la parte “El temps dels joves”. Sorprendente...
Así te enteras de que durante el fin de semana, el 85 % se dedica a hablar con los amigos. ¿Y el resto? a) No tiene amigos. b) Sí, pero quizás no hablan mucho. El 75 % mira la TV, sin especificar que parte ve el canal satélite digital con una tarjeta pirata. Sigue en el ranking el ir a bares, con un 73 %, pero no dice en que estado salen de ellos. Me llamó mucho la atención que en posición destacada estuviera con un 36 % el “no hacer nada”, por delante de ir de marcha, hacer deporte, hacer el amor, practicar hobbies y juegos de mesa, conceptos todos ellos que se pueden llevar a cabo maliciosamente a la vez con una sola acción. Por cierto, me tranquilizó que el 32 % de los jóvenes hacen el amor durante el fin de semana (o sea, que de cada tres, uno debería caer algo, seguro). Cierra la tabla el asistir a reuniones religiosas (¿existen?) y políticas (con la mágica cifra del 0,7 %), porcentajes importantes teniendo en cuenta que la encuesta la hizo la Generalitat de Catalunya.
De todo esto podemos concluir que:
1) Vivimos inmersos en la cultura del ocio, (y no sólo durante los fines de semana).
2) Internet aun no nos ha separado de las relaciones humanas (entonces, ¿que haces leyendo esto aquí?).
3) Ya que uno de los argumentos mas utilizados reiteradamente por los jóvenes para no asociarse es la falta de tiempo, como justificante de ciertas actitudes no parece apropiado.
Con todo ello, son datos que hay que tener en cuenta en proyectos como, por ejemplo, la gestión de las a veces polémicas y discutidas zonas de ocio.