viernes, 28 de junio de 2002

El precio de la huelga

Una semana después de la huelga general se puede valorar lo que ésta ha sido, sin entrar en debates acerca del éxito o fracaso de la misma. Es sorprendente que una de las conclusiones del 20-J sea que, para muchos, guarde un gran parecido con unas vacaciones. ¿Por qué? Fácil: No sólo hizo (o no) huelga el que quiso, sino el que se lo podía permitir. Sorprendente la gran cantidad de personal que como única razón para no secundar la huelga alegaba motivos económicos. Sorprendente la gran cantidad de trabajadores que viven al día y que no llegan a fin de mes si se les priva de un día de sueldo.
Sorprendente la cantidad de personas que han de afrontar la carga de una exagerada hipoteca o de los muchos gastos vitales, con un contrato precario y un sueldo más cercano al salario mínimo interprofesional que al salario medio. Sorprendente la cantidad de asalariados que ni plantean seguir una huelga porque próximamente han de ver renovados sus contratos.
Sólo con eso ya tenemos motivos para montar no una, sino varias huelgas generales. Claro que tendría que ser a costa de ver menguada la retribución a final de mes. Triste es que una de las pocas armas de que disponen los trabajadores para reivindicar sus derechos tengan que ser costeados a un alto precio. Y eso los que tienen la suerte de cobrar cada mes.
Y encima, ni siquiera podemos ya decir "España va bien" aunque sea en el Mundial. Mire usted.

viernes, 5 de abril de 2002

In the guetto

Qualsevol ciutadà que últimament hagi emprès l'esgotadora feina de cercar vivenda haurà comprovat uns fets que només es suposen però que són certament reals.
Ripollet té uns preus que res han d'envejar als d'altres poblacions veïnes, i no és possible escollir una vivenda sense pensar amb aquell personatge a qui estem ajudant a fer ric, molt ric.
Certament, la realitat és que les diferències de preus entre habitatges ja no es donen d'una vila a altra, sinó entre barris d'un mateix poble, com succeeix a Ripollet. A la part més assequible de la vila (Can Mas) podem trobar vivendes disponibles a gairebé una tercera part del que ens costaria un pis al polèmic però exclusiu barri de Can Vargas.
Això és una arma de doble fil, ja que aquestes diferències propicien la creació de "guettos" on sovint recalen les noves onades migratòries i que a la seva vegada fan que els preus es mantinguin baixos degut a la menor demanda per part de la població "autòctona".
I és l'administració la que ha de prendre mesures per tal d'evitar la cada vegada major polarització del teixit social, ja sigui per una banda continuant amb l'edificació d'habitatges de protecció oficial i permenten la possibilitat d'adquirir vivendes a barris nous a preus, diguem-ne mitjans, així com rehabilitar les zones més necessitades.
Per exemple, el Ministeri de Defensa tindria un molt bon paper permetent a l'ajuntament la creació d'equipaments als seus terrenys situats al barri de Can Mas. Una altra bona idea és la futura bossa de pisos de lloguer per a joves, els més necessitats.
Aquestes mesures farien possible l'homogeneització de la xarxa social de la vila.


viernes, 11 de enero de 2002

El fin justifica... ¿los medios?

Si dentro de algunos años se nos pregunta acerca de lo que más recordamos del año 2001, probablemente la mayoría coincida en dos hechos principales: los atentados de septiembre, por lo que tuvieron de repercusión mundial, y el debate en torno al Ecoparc-2 en Ripollet, por su repercusión local.
En el primer caso, los atentados sirvieron de excusa a los EE.UU. para bombardear Afganistán e iniciar una cacería humana, aunque ya hacía mucho, demasiado tiempo, que allí era necesaria una intervención, aunque sólo fuera para liberar a las miles y miles de mujeres que vivían oprimidas por ideas de otro tiempo, de otro mundo. Ideas impuestas por personajes que decían actuar en nombre de la religión islámica, ideas carentes de lógica y sentido en nuestro mundo.
En el segundo caso, también intervinieron una serie de personajes que, amparándose bajo la bandera de la "democracia participativa", hicieron suya una reivindicación legítima pero llevada a cabo de manera bastante más propia de seres con túnicas y grandes barbas que de ciudadanos de Ripollet. Y del mismo modo que los talibanes hacían y deshacían su ley en nombre del islam, había gente que rechazaba el Ecoparc-2 actuando en nombre (decían) de algunos ciudadanos, pero con métodos bastante radicales y fuera de lugar en un pueblo como el nuestro.
Desearía que, al recordar estos hechos, recordase también que el 2002 fué el año en que el diálogo, la crítica constructiva, la participación democrática verdadera hicieron que estos problemas desaparecieran como tales. Ya tenemos un mundo lo bastante complicado como para, además, dirigirnos hacia el lugar equivocado.

viernes, 4 de mayo de 2001

La nueva ley de extranjería

El domingo pasado salió publicada en El Periodico de Catalunya una información donde se afirmaba que Catalunya necesitaría 20.000 inmigrantes. Lo primero que pensé es que la reformada Ley de Extranjería no ayuda como debería a esta demanda, ya que nuevamente los hechos van mucho más adelantados que la ley que los regula.
Para comenzar, esta reforma es un verdadero paso atrás en los derechos y libertades de los extranjeros, y en la previsión de instrumentos jurídicos favorables a su integración, ya que ésta requiere que se les dé un trato igual delante de la ley que el que tenemos los españoles. Pero con el cambio de orientación se detecta un descenso de derechos y libertades de los inmigrantes. Se les priva de libertad de reunión (derecho universal básico y que ha de ser respetado para toda persona en cualquier sociedad democrática); libertad de asociación; derecho a la educación no obligatoria (vehiculo básico para la integración social); la libertad de sindicación y de huelga, y el derecho a la vivienda (otro derecho esencial).
Otro hecho es que se pierde la trascendéncia que se le da al empadronamiento municipal. Eso significa apostar por el mantenimiento de las mismas bolsas de inmigración clandestina y de exclusión social de los extranjeros sin permisos.
El empadronamiento deja de tener valor para obtener el permiso de residencia temporal, y deja de ser requisito suficiente para poder disfrutar de algunos derechos. Un hecho preocupante es que, aunque no se les reconozcan todos estos derechos, los extranjeros "no legales" siguen existiendo, siguen siendo personas y siguen teniendo necesidades básicas. Y los ayuntamientos, la administración más cercana al ciudadano (legal o no) los seguirán atendiendo, a pesar de que probablemente lo tendrán que hacer con menos medios, ya que formalmente no estarán obligados.

viernes, 9 de febrero de 2001

Violència juvenil

Si hem de dibuixar una de les representacions físiques de l'odi, aquesta potser seria la d'un skin-head. Però, darrera d'aquesta estètica, què passa? Si aquesta qüestió es planteja a un psicòleg, potser ens digui que es tracta d'una persona que necessita una identificació, que hi ha una desestructuració familiar darrera i un fracàs escolar. Això porta al jovent a trobar refugi a aquests grups que utilitzen la violència com a eina d'expressió o autoafirmació. Com sempre, davant d'aquest problema s'escriu molt i es donen poques solucions. Podem sostreure dos blocs amb dues aproximacions per tractar el problema.
El primer gran grup serien els grups no formals. Aquests grups que segueixen la estètica skin tenen com a referència un bar, un lloc del carrer, camps de futbol, etc. Els seus valors que més ressalten son l'odi a altres joves, altres ètnies, els captaires, a les prostitutes, als gays. Aquest grup és una massa que podrà ésser reclutada pels que podriem denominar grups formals de skins. Els grups formals, també d'estètica skin (simbologia nazi) són els que tracten de reclutar a altres joves per posar en pràctica i actuar davant les persones abans esmentades. Darrera hi ha partits d'extrema dreta que, de mica en mica, guanyen espai social. Una extrema dreta que té una implantació a Europa i als Estats Units. Exemples de les seves activitats son la llibreria Europa, les campanyes electorals, els seus partits polítics, les pàgines a internet i les sortides de caça (agressions als seus objectes d'odi).
Què podem fer com societat?
Els mitjans de comunicació juguen un paper clau, això no és una "conya": el tractament de la informació ha d'èsser rigorós. Un dels reptes generacionals de la societat del segle XXI serà la pau i la convivència a les societats multiculturals, amb el compromís de tota la societat envers aquest objectiu. Educació adreçada cap a la convivència als centres d'ensenyament. Mediació amb els que es poden catalogar com a grups no formals, sobretot a l'àmbit familiar. Pacte polític entre tots els partits per la no utilització del tema de la immigració com eina d'enfrontament polític. Com veiem, no es pot fer una separació de la resta de problemàtiques juvenils (fracàs als estudis, o falta de perspectives laborals).

jueves, 25 de enero de 2001

¿Tenemos la rambla adecuada?

Ahora que la segunda fase de las obras de remodelación de la Rambla de Sant Jordi han llegado a su finalización, es el momento de valorar como ha quedado. Pero esta no es la finalidad de este artículo, eso pertenece a la opinión personal de cada uno. La nueva rambla puede gustar o no, pero hay unos puntos que hay que tener en cuenta a partir de ahora.
En primer lugar, se pueden gastar muchos millones en remodelar un espacio para que gane en funcionalidad y estética. La funcionalidad es evidente, pero estéticamente este dinero no se habrá invertido bien si no se acompañan de medidas que afectan directamente a este ámbito. A donde quiero llegar es a: ¿de que sirven estas obras si después se seguirá colgando la ropa directamente en la calle, como solo pasa en esta parte "baja"? Pienso que la buena experiéncia de la calle Maragall es un buen ejemplo de com se puede lavar la cara a un vecindario que, por otro lado, vería revalorizadas sus propiedades.
Pero no solo está este apunte. Existen en la zona muchos bares que, con la ampliación de las aceras, tienen ahora más espacio para poner sus terrazas. Habría que dejar bien claro que la única ampliación, si acaso, es espacial, y que eso no implica que alarguen también los horarios (sobre todo por las noches) y el ruido producido, como sucede actualmente. Y, para acabar, la primera parte de las obras ya fué un buen ensayo para ordenar ciertos aspectos del tránsito. Es evidente que en el barrio faltan muchos aparcamientos (¿o habría que decir que sobran coches? ¿Que crees?) y no podemos tener nuestro vehículo en la puerta de casa, pero sólamente con una buena concienciación de todos los que vivimos y conducimos por la zona evitaremos que el ayuntamiento cambie directamente el nombre de la "Rambla de Sant Jordi" por "Rambla del Zig-zag" o algo así.
En definitiva, renovar la imagen de la calle y hacerla más habitable no solo es responsabilidad del ayuntamiento. Es de todos los ciudadanos.

Ángel exterminador

  Mitya apenas recordaba el momento exacto en el cual, unos meses atrás, su jefe le dijo que toda la unidad viajaría a Bielorrusia a unas g...