dimarts, 11 de març de 2008

11 de Marzo, un año más.

No olvidamos.

Sonó el despertador y estaba por llegar la pesadilla
La sangre salpicó el televisor mientras me desplomaba en una silla
Se derramó una lágrima en la taza del café
Que se enfrió, que no probé
Y se colgó en mi corazón un lazo negro de desolación
Cuando empecé a escribir esta canción...
Hoy que estamos huérfanos de fe
Que no hay respuestas al por qué
Que todo está en segundo plano
Madrid se ha vuelto tan cercano...

Hoy que no hay lugar para el consuelo
Que llora el niño y el abuelo
Que salen trenes, que salen trenes para el cielo
Se derramó una lágrima en la taza del café
Desde Granada a Santander
Quién nos curará las heridas recibidas
De las malas jugadas de la vida
Hoy que sin razones aniquila
Hoy que la muerte va en mochila

Que los relojes se han parado a la hora de los atentados
Hoy que suena un móvil sin respuesta
Que dan la vuelta a las encuestas
Que hay lugar para la gesta
Que un mal humano grita basta
Que saca el corazón su casta
Que somos de la misma pasta.

Que no hay lugar para el consuelo
Que llora el niño y el abuelo
Que salen trenes para el cielo
Que no hay lugar para el consuelo
Que llora el niño y el abuelo
Que salen trenes, que salen trenes para el cielo...

El Chivi